INICIO DE LA REVOLUCIÓN CHINA (1912)
La República de China (chino tradicional: 中華民國, chino simplificado: 中华民国, pinyin: Zhōnghuá Mínguó) fue el régimen político que sucedió en China a la última dinastía imperial, la Qing, en el año 1912. El periodo republicano fue una etapa de grandes convulsiones políticas y sociales, marcada por la independencia virtual de amplias zonas de China, bajo el control de los llamados "señores de la guerra", y por los numerosos enfrentamientos bélicos, especialmente la Segunda Guerra Sino-Japonesa y, a partir de 1945, la guerra civil entre el Kuomintang, el partido político que dominaba las instituciones de la República, bajo el mando de Chiang Kai-shek, y el Partido Comunista de China.
En las últimas décadas del siglo XIX, la sensación de debilidad de la China imperial, agravada por las derrotas militares frente a las potencias extranjeras, como en las guerras del opio, llevó a muchos sectores de la pequeña burguesía china a plantear la necesidad de reformas políticas que permitieran a China lograr el desarrollo económico y social que habían alcanzado las potencias occidentales y, especialmente, Japón, país asiático al que muchos chinos veían como modelo a imitar.
Japón había logrado un desarrollo económico destacado tras la restauración Meiji, y muchos intelectuales defendían la necesidad de que la dinastía Qing, que gobernaba China, emprendiera también las reformas necesarias para avanzar hacia un modelo de monarquía constitucional, que permitiría mantener la tradición imperial adoptando al mismo tiempo un sistema político moderno, imprescindible para afrontar la revolución industrial y tecnológica en la que China se había quedado rezagada. Frente a estas corrientes, otros reformadores, más radicales, propugnaban la necesidad de derrocar a la dinastía Qing, a la que por su origen manchú muchos veían como una dinastía extranjera, y proclamar una república.
El ideólogo republicano más importante de los últimos años de la dinastía Qing fue Sun Yat-sen, quien ya en 1895, tras haber fundado la Sociedad para la Regeneración de China (興中會, xīngzhōnghuì), intentó organizar una revolución contra la dinastía Qing en la ciudad sureña de Cantón. La sublevación fracasó y Sun Yat-sen se vio obligado a huir de China, en un exilio que lo llevaría a Estados Unidos, Canadá, Europa yJapón en los años siguientes.
A pesar de las reformas institucionales llevadas a cabo por la dinastía Qing, el descontento con el sistema seguía aumentando, y se haría especialmente grave en los últimos años del siglo XIX y la primera década del siglo XX, en que China cosechó aún más reveses militares. Particularmente grave para la conciencia china fue la derrota en la Primera Guerra Sino-Japonesa, que concluyó en 1895 con la firma del Tratado de Shimonoseki, por el que China perdía su influencia sobre Corea, que pasaba a ser protectorado japonés, y perdía también la soberanía sobre la isla de Taiwán, convertida en territorio japonés.
Este descontento creciente provocó el aumento del número de seguidores del movimiento republicano de Sun Yat-sen, a la sazón exiliado en Japón, que había fundado una nueva organización republicana, laSociedad de la Alianza (同盟會, tóngménghuì).
FIN DE LA REVOLUCION CHINA (1949)
Con el fracaso de las conversaciones de paz se volvió a un estado de guerra a gran escala. Los comunistas llamaron a esta etapa Guerra de Liberación (解放战争) y sus antiguos Octavó Ejército de la Ruta y Nuevo Cuarto Ejército se unieron y pasaron a llamarse desde 1946, Ejército Popular de Liberación (EPL). Pese a que la ayuda de los soviéticos a los comunistas fue exigua, los Estados Unidos socorrieron a los nacionalistas con excedentes de sus suministros militares por valor de centenares de millones de dólares y con el préstamo generoso de cientos de millones en equipo militar.
El gobierno nacionalista buscó tardíamente, mediante reformas internas, el apoyo popular. El intento fue, no obstante, infructuoso debido a la corrupción desenfrenada del gobierno y al caos político y económico que acompañó su gestión, sin faltar el fenómeno de la hiperinflación. A finales de 1948 las expectativas del nacionalismo eran sombrías. Las tropas del KMT, faltas de moral y de disciplina, evidenciaban no estar a la altura del EPL del PCCh. Éste, al mando de su comandante en jefe Zhu De, estaban firmemente establecidos en las zonas rurales del norte y el nordeste (Manchuria). Aunque los nacionalistas sobrepasaban numéricamente y en cantidad de armas a los comunistas, controlaban un territorio mayor y disfrutaban de un considerable apoyo internacional, se encontraban asimismo afectados por la prolongada guerra contra los japoneses y desgastados por las obligaciones del gobierno.
En marzo de 1947, el KMT, realizó una victoria simbólica al tomar Yan'an, la capital comunista. Después de soportar numerosos reveses en sus operaciones en Manchuria, especialmente en lo que se refiere a la toma de las principales ciudades como Mukden y Changchun, el mayor reto fue Liaoshen, que entre septiembre y noviembre los comunistas tomaron con 700.000 soldados y 300.000 guerrilleros del Ejército de Campesinos del Norte y Noreste al mando del comandante Lin Biao y de sus lugartenientes Luo Ronghuan (comisario político) y de Liu Yalou. De los 550.000 soldados nacionalistas (al mando de Chiang Kai-shek y sus lugartenientes Wei Lihuang,Fan Hanjie, Liao Yaoxiang y Liu Yujian) solo 78.000 consiguieron escapar hacia el sur. Tras la victoria, los comunistas se hicieron del control de la región para pasar a concentrarse en la guerra que se libraba en el sur de laGran Muralla.20
En abril de 1948, el EPL se apoderó de Luoyang y para septiembre las provincias de Jinan y de Shandong estaban en manos comunistas,
Tras apoderarse de Manchuria con la finalización del sitio de Changchun (que llevó 6 meses de duración y la muerte 300.000 civiles), los comunistas lanzaron una ofensiva entre fines de 1948 e inicios de 1949 para tomar la capital, Beiping. Un millón de soldados comunistas del Ejército de Campesinos del Norte y Noreste al mando de Lin Biao y su lugarteniete Luo Ronghuan arrollan a los nacionalistas del general Fu Zuoyi que apenas sumaban quinientos mil hombres. Tras la batalla los nacionalistas retroceden al sur del Río Amarillo.21
En enero de 1949, Beiping fue tomada por los comunistas sin disparar un tiro y se le devolvió su antiguo nombre Pekín.
Entre abril y noviembre las principales ciudades cambiaron de manos a favor del PCCh sin apenas oponer resistencia. En la mayoría de los casos las zonas agrarias que circundaban las ciudades llevaban ya tiempo bajo control comunista.
En el oeste de Pekín y tras la ocupación de esta, el comandante Peng Dehuai dirigió las tropas comunistas que ocuparon las provincias de Shaanxi, Gansu, Ningxia y Qinghai.
Mientras al sur de la capital, en la región de Huai-Hai, en noviembre de 1948, los comunistas del Ejército de Campesinos del Este y del Ejército de Campesinos de las Planicies Centrales, al mando de los comandantes Liu Bocheng, Su Yu, Deng Xiaoping (comisario político), Tan Zhenlin y Chen Yi y con una fuerza de 1.200.000 hombres, atacan a 900.000 nacionalistas (al mando de los generales Liu Chih, Du Yuming, Huang Wei, Huang Baitao, Qiu Qingquan, Hu Lian y Li Mi), de los que 550.000 quedan atrapados en Xuzhou, siendo sitiados. Cerca de 5,3 millones de campesinos son movilizados por los comunistas para hacer los obras de asedio alrededor de la ciudad. En enero de 1949 los asediados se rinden y los comunistas pasan a controlar toda el territorio al norte del río
SUBTEMAS
CAIDA DE LA MONARQUIA CHINA (1912)
Los acontecimientos que llevaron a la caída de la dinastía Qing, la llamada Revolución de Xinhai, se desarrollaron entre el 10 de octubre de 1911, fecha en que se produjo la insurrección conocida comoLevantamiento de Wuchang, y el 12 de febrero de 1912, cuando el último emperador, Puyi, abdicó definitivamente.
Xīnhài (辛亥) es el nombre del año 1911 en el calendario agrícola chino tradicional, y la revolución que acabó con varios milenios de historia imperial se desencadenó por una explosión fortuita en la ciudad de Hankou el 9 de octubre de aquel año. Hankou es una de las tres ciudades que constituyen la triple metrópoli de Wuhan, punto estratégico en el centro de China, y en ella había una intensa actividad revolucionaria clandestina, así como un gran número de tropas del reformado Nuevo Ejército del estado Qing. Aquel 9 de octubre, un grupo de revolucionarios se encontraba manipulando explosivos que iban a ser utilizados en atentados antimonárquicos, cuando una explosión inesperada provocó varios muertos y heridos. Los intentos de rescate de los heridos pusieron a las autoridades locales al corriente de las actividades y de las identidades de muchos implicados, y aquel mismo día se llevaron a cabo diversas ejecuciones sumarias.
Sin embargo, el ejército Qing en Wuhan estaba ya infiltrado por muchos activistas republicanos que, tras el accidente, temían ser descubiertos. Éstos decidieron lanzarse a la ofensiva antes que esperar la reacción de las autoridades leales a la corte Qing, y el 10 de octubre se sublevaron contra el poder imperial en Wuchang, la parte de Wuhan al sur del Yangtsé. La rebelión comenzó en el Octavo Batallón de Ingenieros de Wuchang y, al final del día, toda Wuchang estaba en manos de los rebeldes. Al día siguiente, 11 de octubre, Hanyang, la tercera ciudad de Wuhan, cayó en poder de los rebeldes, y el 12 de octubre ocurría lo propio en Hankou.
De esta manera, en apenas tres días, Wuhan, la triple metrópoli del Yangtsé, estaba en poder de un ejército rebelde al servicio de la causa republicana, a pesar de la falta de organización del movimiento. La fecha del 10 de octubre, el "doble 10" (雙十 / 双十 Shuāng Shí), se convertiría en la fiesta nacional de la República de China y, aún hoy, se conmemora como tal en Taiwán.
La corte Qing reaccionó rehabilitando al poderoso militar Yuan Shikai, que gozaba de un gran prestigio en el Ejército de Beiyang, el ejército del norte, para organizar la ofensiva contra los rebeldes. Sin embargo, el22 de octubre, las tropas del Nuevo Ejército en las provincias de Shaanxi y Hunan se amotinaron y se pusieron del lado de los rebeldes de Wuhan. A finales de octubre, otras tres provincias, Shanxi, Jiangxi yYunnan, se sumaban también a la rebelión.
Mientras la rebelión avanzaba, los altos mandos del ejército exigieron a la corte que aceptara una serie de reclamaciones, las "doce reclamaciones", para reducir el poder del emperador y establecer un sistema parlamentario. Entre estas reclamaciones estaba el nombramiento de un nuevo gobierno encabezado por un primer ministro. La debilitada corte manchú, consciente de que el poder se le escapaba de las manos, aceptó todas estas reclamaciones, y Yuan Shikai fue nombrado Primer Ministro del Imperio Qing.

Desde comienzos del siglo XX, Japón era una de las principalespotencias del planeta. Basaba su prosperidad económica en una moderna industria y en las exportaciones, especialmente las realizadas a China y Estados Unidos. Su población creció vertiginosamente y su ejército se situó entre los más poderosos del mundo, tal y como se pudo apreciar en laGuerra con Rusia de 1905. Al mismo tiempo, inició una política expansionista que se materializó en la anexión de Corea en 1905 y en las constantes injerencias en la política China.
La Depresión de los Treinta golpeó con fuerza la economía japonesa, ya que sus tradicionales clientes impusieron barreras aduaneras a sus productos. Para los líderes japoneses se convirtió en vital la construcción de un imperio propio desde el que poder controlar el acceso a las materias primas y asegurar un extenso mercado para sus mercancías. Pusieron sus ojos en el norte de China, más concretamente en la región de Manchuria.
En 1931, se produjo un incidente en el que se vio envuelto el ejército japonés que custodiaba el ferrocarril del Sur de Manchuria, de propiedad nipona. Japón acusó a los chinos (divididos en facciones independientes del poder central de Pekín) de volar parte del tramo de dicho ferrocarril. Muchos pensaron que en realidad los responsables del sabotaje habían sido miembros del propio ejército japonés, y que el acto era una mera excusapara anexionarse el territorio chino.
En 1932 Japón, alegando la defensa de sus intereses, y una vez expulsadas las tropas chinas, creó la República de Manchukuo. En realidad no era sino un protectorado intervenido por los nipones a través de un gobierno títere encabezado por el último emperador de China, Puyi, apeado del trono tras la proclamación de la República China en 1912. En 1934 sería nombrado emperador de Manchukuo, hasta que en 1945, tras la derrota japonesa en la II Guerra Mundial, desapareció como estado.
China, impotente para abortar la anexión de Manchuria, elevó una protesta en la Sociedad de Naciones. La respuesta de Japón fue que su acción se justificaba por la situación de anarquía en que se encontraba inmersa China, en legítima defensa de sus intereses. Ante la condena de la Liga de Naciones y el no reconocimiento del nuevo estado, Japón abandonó la organización en 1933.
A partir de 1937 Japón acometió la invasión del resto de China, originando la Guerra Chino-Japonesa, que se extendería hasta 1945, ya dentro de la Segunda Guerra Mundial
INVACION DE JAPON A CHINA (1937)
Esta tensión creciente se convertiría en una guerra abierta el 7 de julio de 1937, tras el incidente del Puente de Marco Polo, cuando tropas japonesas estacionadas en Pekín se enfrentaron al Ejército de la República de China en las cercanías del puente, unos quince kilómetros al oeste de Pekín. Esta batalla comenzó porque las tropas japonesas creían erróneamente que uno de sus hombres había sido hecho prisionero por los chinos. Japón exigió disculpas formales a China, lo cual fue rechazado por el hombre fuerte de China en aquellos momentos, el generalísimo Chiang Kai-shek, quien ordenó al Ejército luchar contra los japoneses en el Norte y el 14 de agosto mandó a la fuerza aérea del Ejército chino a bombardear1 los barcos de la Marina japonesa anclados frente a las costas de Shanghái.
Pocos días antes del estallido de los combates en Shanghái se habían extendido los choques en el Norte: el 9 de agosto las unidades japonesas habían recibido orden de eliminar a las chinas que habían avanzado en Chahar y amenazaban la retaguardia del Ejército de China Septentrional, responsable de la zona al sur de Manchukuo.2 Mientras, el Ejército de Guandong avanzó desde Manchukuo y tomóZhangbei, al Sur.3 Entre finales de agosto y mediados de octubre, unidades del Ejército de Guandong al mando del teniente general Hideki Tōjō continuaron avanzando por la provincia de Chahar siguiendo el ferrocarril Pekín-Suiyuan.3 En la región de Pekín-Tianjin, se formó a finales de agosto un nuevo Ejército con dos ejércitos, en total cerca de cien mil hombres en ocho divisiones, que avanzaron a lo largo de las líneas férreas Pekín-Tianjin y Pekín-Pukou, rodeando ambos flancos de Baoding.4 Tras derrotar a un ejército chino cuatro veces más numeroso pero poco cohesionado y mal armado, tomaron la ciudad el 24 de septiembre.4 A comienzos de octubre y gracias a los continuos avances, en mando local comenzó a planear la persecución de las fuerzas chinas hasta Nankín y Wuhan.4 En el Oeste, también continuaron los avances japoneses, que capturaron Taiyuan el 9 de octubre de 1937.5 En el avance hacia el Sur, tras un breve respiro, el II ejército tomó Jinan el 26 de diciembre.5 A finales de año el frente se extendía desde el norte de la provincia de Shanxi al Oeste hasta las orillas del Yangzi más al Este.5
Jiang estaba convencido de la imposibilidad de derrotar por sí solo a Japón, pero contaba con ganar la guerra si se cumplían tres condiciones: que China pudiese continuar su resistencia ante el avance japonés, que las potencias (especialmente la URSS) interviniesen contra Japón y si este se avenía a pactar.6 Jiang confiaba en poder lograr que la URSS atacase Japón, con el que mantenía malas relaciones por la rivalidad mutua en el norte de China y Manchuria.7 En noviembre de 1937 se envió una delegación secretamente a la URSS, con la que había firmado un tratado de no agresión en agosto (21 de agosto de 19378), a solicitar su ayuda.9 Anteriormente, a finales de julio, el Gobierno chino había tratado de lograr el apoyo de las potencias, alegando la infracción japonesa del Tratado de las Nueve Potencias.10 Estas se reunieron del 3 al 24 de noviembre de 1937 en Bruselas, pero no adoptaron las sanciones económicas ni aprobaron la ayuda militar y financiera que esperaba el Gobierno de Nankín.10 Los Estados Unidos y Japón se opusieron a las medidas contra Japón defendidas por la URSS, que acabó retirándose de la conferencia, para disgusto de Nankín.11 La pasividad occidental hizo a Jiang más dependiente de la URSS.11Durante el primer año y medio de guerra Jiang trató de convencer a Stalin para que atacase Japón, sin éxito, aunque este no se negase nunca rotundamente para causar el fin de la resistencia china y un acuerdo sino-japonés.12
La violenta reacción china provocó la movilización del Ejército Imperial Japonés, que en poco tiempo había logrado hacerse con el control de la región de Pekín y Tianjin en el Norte, y que luego atacó a la bahía de Hangzhou en el sur.
TRIUNFO DEL EJERCITO ROJO (OCT. 1949)
El largo proceso revolucionario iniciado en 1912 con la caída de la monarquía y el establecimiento de la República dirigida por el Kuomintang de Sun-Yat-sen culminará con el triunfo comunista en 1949 y el establecimiento de la República Popular dirigida por Mao Zedong.
Dos grandes fuerzas se erigen en este período: por un lado el Kuomintang nacionalista de Chiang-Kai-Chek, por otro, el Partido Comunista fundado en 1921 por Mao. Tras un primer momento de colaboración, estalla el enfrentamiento entre ambos bandos en 1927. El choque culmina con el triunfo nacionalista en 1934 y la huida del Ejército Rojo de Mao en la denominada "Larga Marcha".
Tras haberse anexionado Manchuria en 1931, Japón lanza en 1937 la invasión de China. El gobierno nacionalista del Kuomintang y los comunistas dejan de enfrentarse y se alían en la lucha contra el invasor nipón. De 1940 a 1945 hay cuatro grandes fuerzas en China: el invasor japonés que controla las zonas más ricas del país; un gobierno chino colaboracionista dirigido por Wang Ching-wei y establecido en Nankín; el nacionalista Kuomintang apoyado por británicos y norteamericanos; y el comunista de Mao apoyado por la Unión Soviética.
Cuando Japón es derrotado y abandona China en 1945 vuelve a estallar la guerra civil entre el bando nacionalista apoyado por EE.UU. y el comunista que recibe la ayuda de la URSS. La guerra concluye en octubre de 1949 con el triunfo del Ejército Rojo que proclama en Pekín la República Popular China. Las tropas supervivientes de Chiang-Kai-Chek se refugian en la isla de Formosa (Taiwan), donde establecen un gobierno nacionalista chino apoyado por los EE.UU. La revolución comunista china había triunfado.
IMPORTANCIA ACTUAL DE CHINA (APARTIR DE 1978)
nastía occidental Han (206 a.C.-9 d.C.) durante la famosa ‘ruta de la seda’ mediante la cual Asia central era explorada por enviados chinos", y que "durante las dinastías posteriores, los barcos chinos comerciaban por toda la ruta marítima de Asia, logrando como punto final la costa africana, mientras que las caravanas extendieron sus contactos comerciales por Asia central y en el Medio Oriente".
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nastía occidental Han (206 a.C.-9 d.C.) durante la famosa ‘ruta de la seda’ mediante la cual Asia central era explorada por enviados chinos", y que "durante las dinastías posteriores, los barcos chinos comerciaban por toda la ruta marítima de Asia, logrando como punto final la costa africana, mientras que las caravanas extendieron sus contactos comerciales por Asia central y en el Medio Oriente".
Este y muchos otros datos que sería largo enumerar, nos confirman que, históricamente, China no sólo ha sido cuna de la civilización humana, sino una potencia comercial, ya que, aun en sentido inverso al de la globalización dominante y despiadada, por completo capitalista, evolucionó sus sistemas político y comercial con el fin de sobrevivir en dicho proceso mundial.
Actualmente, la política económica de esta nación se sustenta en el llamado modelo de Economía Socialista de Mercado, pero, ¿de dónde surge esta noción? Véanse enseguida los antecedentes de ésta.
El actual régimen de gobierno de China es una República Popular Comunista fundada en una Constitución Nacional. De igual modo, su economía es regida y dirigida por el Estado y se funda en un pacto entre éste y el sector obrero, en materia de industria; y con el sector campesino, en materia agropecuaria.
La política económica de la República Popular China se fundaba originalmente en la dirección de la política industrial, agrícola, monetaria y comercial a cargo del gobierno y con la asistencia de los demás poderes y el Comité Central del Comunista.
Sin embargo, los líderes del mundo chino, a diferencia del mundo soviético –que se quedó estancado en su modelo económico tradicional sin querer aceptar la necesidad de amoldarse a las transformaciones de la economía mundial, esencialmente comercial–, previeron la necesidad de transformar su economía para adaptarse a las tendencias internacionales en boga.
Así, la inserción de China como competidor comercial estratégico en el nuevo orden económico mundial no es un fenómeno reciente, sino que obedece a un esfuerzo continuo durante más de veinte años. Incluso, mucho antes de que pudiera preverse la caída del muro de Berlín y, posteriormente, el derrumbamiento de la ex URSS así como, por ende, del bloque socialista.
Dicho esto con mayor precisión, "a finales de 1978 los líderes chinos intentaron cambiar su economía, hasta entonces basada en el modelo soviético con una planificación centralizada, por una orientada al mercado, pero controlada por el Partido Comunista".
"Con este fin, pasaron la responsabilidad de la agricultura a un sistema centralizado en vez de la antigua colectivización, aumentaron las responsabilidades de los directores de las industrias, permitieron una gran variedad de pequeñas empresas, y abrieron la economía a la inversión extranjera y al exterior".
De hecho, esta podría ser considerada como la clave del desarrollo y la transformación de la economía china, pues derivó en el establecimiento de relaciones económicas con otras naciones –a través del intercambio comercial, la inversión extranjera y la cooperación económica– así como con diversos consorcios industriales y comerciales transnacionales. Pero vayamos por partes.
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